Biblioteca virtual fundación la sierra Biblioteca virtual fundación la sierra
Bienvenido a la biblioteca virtual de La Sierra

Cada foto tiene su historia

… cada foto guarda sus recuerdos, y la que encabeza este escrito los tiene. Uno de los más entrañables, y tristes, es el de las ausencias. En la fotografía ya han desaparecido cuatro de los amigos que en ella están. Se fueron apenas iniciado el viaje por la madurez. Sirvan estas páginas para recordarles cincuenta años después de pasado lo aquí relatado.
Va por vosotros, amigos: Pedro Ballester, Rafael Aparicio, Miguel Vila y Francisco Gómez.

Continuar leyendo

Festín higuero

Con esta narración de la serie “Cosas del pasado”, el autor, a quien ya conocemos en el blog por su trabajo “El Telar manual” (nº. 31, de 22 de febrero), cambia el objeto de su enfoque, aunque no la temática: cosas enguerinas de la década de los cincuenta.

Continuar leyendo

San Antón de 1.949 y 53

Nuestro Blog se adhiere a las fiestas de San Antón con un número especial. En efecto, hoy hacemos un recorrido por algunas de las publicaciones que hemos podido rastrear de cómo se celebró la fiesta en cuatro o cincos momentos distintos del siglo pasado.

Así, el primer Documento nos relata cómo GUMERSINDO GUERRERO describía el San Antón de 1908 en el periódico “El Enguerino”.

Continuar leyendo

El campanero

Como dijimos en la introducción a este segundo trimestre Emilio Marín Tortosa nos deleitará con sus narraciones. Hoy comenzamos la publicación de su serie Historias modestas, qu é mismo define con estas palabras:

Continuar leyendo

Elegía a Pesahumos

La Redacción del blog ha decidido publicar esta Elegía a la Muerte de Pesahumos, aún a pesar del estado físico del Documento, por esta razón singular: nuestro gran Emilio Granero era un gran sentimental.

En efecto, conocido el óbito de su amigo, le surgen una serie de sentimientos desde lo más profundo de las entrañas. Sentimientos e imágenes literarias que pretendemos sean conocidos, especialmente, por quienes sólo identifican al gran escritor a través de los reiterados ditirambos que le dedicaran post-mortem.

Continuar leyendo

Navalón

Todo comenzó un domingo de verano. Era medio día. Comí y subí a la parte alta de la casa en que vivía, donde todavía vivo con mi familia, buscando en una habitación cumplir con la sana costumbre española de dormir la siesta. Fue inútil. El insoportable calor que allí, en la parte alta de la casa, hacía me lo impidió. Tras un tiempo intentando caer en el pozo del sueño, desistí y bajé al sótano, que todavía hoy pervive en la casa, buscando el frescor que estaba seguro de encontrar allí.

Continuar leyendo

San Antonio

Aprovechamos la festividad de la calle San Antonio de Padua para presentarles el trabajo de nuestro colaborador José Marín Tortosa, relativo el documento a la maravillosa relación entre los vecinos de esta calle.

Continuar leyendo

El susto de Ferran Gonzalez

Y con “El susto de Ferrán González” finalizamos, de momento, la aportación del maestro Granero a nuestro blog.

La fotografía pertenece a la colección “Primavera en Enguera”, por cortesía de doña Tere García-Consuegra

En primer lugar la Redacción quiere dejar constancia de la gran suerte que ha sido poder recuperar todo este material que, mensualmente, hemos podido colgar durante el trimestre. Y ha sido una suerte, que no hubiera sido posible sin esa desinteresada y callada labor de donantes anónimos de un pueblo.

Continuar leyendo

Cada foto tiene su historia

… cada foto guarda sus recuerdos, y la que encabeza este escrito los tiene. Uno de los más entrañables, y tristes, es el de las ausencias. En la fotografía ya han desaparecido cuatro de los amigos que en ella están. Se fueron apenas iniciado el viaje por la madurez. Sirvan estas páginas para recordarles cincuenta años después de pasado lo aquí relatado.
Va por vosotros, amigos: Pedro Ballester, Rafael Aparicio, Miguel Vila y Francisco Gómez.

Continuar leyendo

La Sierra

El sol irrumpe en el valle, tras jugar al tobogán por el lomo de la sierra, despertando la vida en los caseríos. El gallinero alborota con su kikirikí, en su cochinera los cerdos gruñen su hambre, mientras las caballerías rebuznan su impaciencia, y Miguel, el casero, sale a la pálida luz de la calle abrochando su bragueta después de la obligada micción de la mañana bajo la higuera que delimita la zona habitable de la masía. Inés, su mujer, carga con el capazo lleno de grano para el averío. La jornada de trabajo en el campo comienza temprano.

Continuar leyendo
Distribuir contenido

Desarrollo web: Alberto García | Diseño web: Mª José Cuenca